Passion in Red

April 01, 2018

Passion in RedPassion in RedSemana Santa de Cieza 2018 Holy Week, Cieza Spain, 2018

 

[Eng. /Esp.]

For the first four centuries, Christians celebrated Christ's resurrection, never his passion and death, and Jesus was always represented by symbols of life. Apparentlyhe Cross was never used as a symbol: only non-Christian resorted to it to make fun of Christians (Alexamenos Graffito). The Cross became a Christian symbol in the Council of Nicaea (AD 325), after the Constantine Emperor declared Christianism as the official religion of his empire in the 4th Century. However, just the bare cross was represented. The cross with the figure of Christ did not appear until the 5th Century, rising considerable controversy.

The cult of the Cross and the relevance of Jesus' Passion developed along the following centuries, fostered by the apocalyptic feelings around the end of the first Millenium, because of the plagues, wars, and famine, which made processions of brotherhoods picking up corpses and calling for penance a commonplace. In other words, it took Christianism one thousand years to weight the balance towards the Passion at the expense of the relevance of the Resurrection of Jesus, with art representations exacerbated by the Catholic Reformation in the case of the Catholic tradition, strongly biased by contemporary styles (Renaissance and Baroque) and dovetailed with native cultures worldwide.

Resurrection is the key point of Christian's faith (1 Cor 15, 14: "And if Christ has not been raised, our preaching is useless and so is your faith. "). It pervades Christian life and liturgy, with modern theology suggesting that Resurrection is the visualization of an intense inner -and collective- experience (a statement which makes many people frown, especially in the Catholic environment). However, our Catholic tradition devotes one week to remember the Passion and Death of Jesus, and just one day to celebrate his Resurrection. It may be argued that we Christians celebrate Resurrection every day in our life and that both Jesus' death and resurrection are liturgically present at every Mass. And also that the Holy Week brings up the suffering of the poor, the prosecuted, the sick, anyone close to death, providing hope and spiritual strength. However, all that is deeply buried under medieval semiotics. Thus, the outside perception of Christian faith is mostly tied to the Cross since medieval ages, well against the practice and usage of the first Christians, and far from the luminous, positive message of Jesus of Nazareth, which is worth considering irrespective your faith or lack thereof.

-------------------------------------------------

Durante los primeros cuatro sigles, los cristianos celebraron la resurrección de Cristo, nunca su pasión y muerte, y Jesús fue siempre representado mediante símbolos de vida. Según parece, la Cruz no se utilizó nunca como símbolo: sólo los no cristianos recurrieron a ella para mofarse de los cristianos (Grafito del Palatino, s. I). La Cruz se convirtió en símbolo cristiano en el Concilio de Nicea (año 325), después de que el Emperador Constantino declarara el Cristianismo como religión oficial de su imperio en el s. IV. Sin embargo, sólo se representaba la cruz desnuda. La cruz con la figura de Cristo no apareción hasta el s. V, provocando una considerable controversia.

El culto de la Cruz y la relevancia de la Pasión de Jesús se desarrolló a lo largo de los siglos siguientes, impulsada por los sentimientos apocalípticos en torno al fin del primer milenio, debido a las plagas, guerras y el hambre, que convirtieron en corrientes las procesiones de hermandades que recogían cadáveres y llamaban a la penitencia. En otras palabras, al Cristianismo le costó mil años modificar la balanza a favor de la Pasión y en perjuicio de la relevancia de la Resurrección de Jesús, con representaciones artísticas exacerbadas por la Contrareforma en el caso de la tradición Católica, fuertemente influidas por los estilos de la época (Renacimiento y Barroco) y encajadas en culturas nativas en todo el mundo.

La Resurrección es el punto clave de la fe Cristiana (1 Cor 15, 14: "Y si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe."). Atraviesa toda la vida y liturgia cristianas, con la teología moderna sugiriendo que la Resurrección es la visualización de una experiencia interior -y colectiva- intensa, afirmación que hace fruncir el ceño a muchas personas, en especial en el ámbito católico. Sin embargo, la tradición católica dedica una semana a rememorar la Pasión y Muerte de Jesús, y sólo un día a celebrar su Resurrección. Se puede argüir que los cristianos celebramos la Resurrección cada día de nuestra vida y que tanto la muerte como la resurrección de Jesús están litúrgicamente presentes en cada Misa. Y también que la Semana Santa saca a luz el sufrimiento de los pobres, los perseguidos, los enfermos, los que están cerca de la muerte, proporcionando esperanza y fuerza espiritual. Sin embargo, todo esto está profundamente enterrado en una semiótica medieval. Así, la percepción externa de la fe cristiana está principalmente ligada a la Cruz desde la época medieval, en contra de la práctica y uso de los primeros cristianos, y lejos del mensaje luminoso y positivo de Jesús de Nazareth, que merece la pensa considerar con independencia de la fe o ausencia de fe de cada cual.

www.joseluisbriz.com